Pisaste un pozo en la calle, tropezaste con una vereda levantada, o te caíste por una tapa de sumidero mal asentada. Terminaste en guardia, con una fractura, puntos o simplemente con daños importantes. La primera reacción de mucha gente es resignarse: “fue mala suerte”. Y si alguien les dice que se puede reclamar al municipio, la duda es automática: “¿y se gana?”. La respuesta es sí, se puede y se gana, cuando el caso está bien documentado. Hay jurisprudencia firme en Mendoza que así lo confirma.
Por qué el municipio responde: el fundamento legal
Los municipios son propietarios y guardianes del dominio público. Eso significa que tienen la obligación de mantener calles, veredas, plazas y espacios públicos en condiciones razonables de seguridad. Cuando no lo hacen y alguien resulta dañado, responden civilmente.
El marco legal que sustenta los reclamos es el Código Civil y Comercial de la Nación, en particular los artículos 1757 y 1758, que establecen la responsabilidad objetiva por el hecho de las cosas riesgosas o viciosas. Una vereda rota, un pozo sin señalización, una tapa de registro desnivelada: todas son “cosas viciosas” que activan esa responsabilidad sin que tengas que probar que el municipio actuó con culpa. Basta con probar el vicio de la cosa y el daño que te causó.
La Ley Nacional 26.944 de Responsabilidad del Estado también aplica: el Estado responde por la omisión de sus autoridades cuando esa inactividad genera daño (art. 3, inciso d). No reparar una calle que tiene reclamos previos conocidos es omisión con consecuencias legales.
En Mendoza, la Suprema Corte de Justicia provincial condenó al Municipio de la Capital a pagar más de $18 millones a una persona lesionada por un pozo en calle Ingenieros, reconociendo expresamente que el municipio respondía como guardián de la vía pública. No es un fallo aislado: es la línea que sigue la jurisprudencia provincial en estos casos.
Qué tenés que probar para ganar el reclamo
Un reclamo contra el municipio no es automático. Para tener chances reales, necesitás demostrar tres cosas:
- El defecto existía: pozo, vereda levantada, tapa suelta, bache sin señalizar. El estado del lugar al momento del accidente es la base de todo.
- El municipio lo conocía o debía conocerlo: antigüedad del deterioro, reclamos previos de vecinos, noticias sobre el problema. Cuanto más evidente era el defecto, más difícil le resulta al municipio argumentar que no lo sabía.
- El defecto causó tu daño: nexo causal entre el estado del suelo y tu lesión. Por eso la historia clínica es tan importante: tiene que reflejar que el accidente ocurrió en la vía pública y en qué circunstancias.
El municipio puede intentar eximirse si prueba que actuaste con culpa propia —por ejemplo, que había señalización que ignoraste— o que el hecho fue un caso fortuito inevitable. Por eso es fundamental que documentés también tu comportamiento al momento del accidente.
Los primeros pasos: qué hacer apenas ocurrió el accidente
- Fotografiá el lugar antes de que lo reparen. Es la evidencia más importante de todo el caso. Sacá fotos desde varios ángulos, incluí referencias visuales para dimensionar el tamaño del defecto (una botella, un zapato, lo que tengas a mano), y anotá la dirección exacta, el día y la hora.
- Atendete médicamente y guardá absolutamente todo. Historia clínica, diagnóstico, facturas de medicamentos, comprobantes de consultas médicas o kinesiología. Si tuviste que ausentarte del trabajo, documentá el período y el ingreso perdido con recibos de sueldo o declaración jurada.
- Reportá el defecto al municipio de manera formal. Hacelo por escrito: mail al área de obras públicas o mantenimiento vial, formulario web, o nota firmada con constancia de recepción. Esto establece la fecha en que el municipio tomó conocimiento formal del defecto, lo que bloquea el argumento de “no sabíamos”.
- Buscá testigos. Si alguien presenció la caída, pedile nombre y teléfono. Un testimonio directo de quien vio el accidente tiene peso probatorio significativo.
- Consultá un abogado antes de que prescriban los plazos. Los plazos para accionar contra el Estado en Mendoza tienen particularidades procesales. El reclamo administrativo previo, que en muchos casos es obligatorio antes de demandar, tiene sus propios tiempos. No dejés pasar los meses creyendo que después es lo mismo.
El camino del reclamo: administrativo y judicial
En la mayoría de los casos, reclamar al municipio en Mendoza requiere agotar primero la vía administrativa: presentar un reclamo formal ante la Municipalidad describiendo el accidente, la ubicación exacta del defecto y los daños sufridos. El municipio tiene un plazo para responder. Si rechaza, no responde en término, o la oferta de compensación no es razonable, el paso siguiente es la demanda judicial.
La indemnización puede incluir:
- Daño emergente: gastos médicos, medicamentos, materiales dañados (anteojos, ropa, teléfono).
- Lucro cesante: ingresos perdidos durante la recuperación.
- Daño moral: el impacto en tu calidad de vida, el dolor físico, la incertidumbre del proceso de recuperación.
En casos de lesiones graves o secuelas permanentes, los montos pueden ser significativos. Por eso vale la pena hacer el reclamo bien hecho, con evidencia sólida y asesoramiento adecuado.
Si sufriste un accidente en la vía pública en Mendoza y no sabés si tenés caso, escribime. Evaluamos la situación sin compromiso: a veces el municipio responde en la instancia administrativa, y muchos casos se resuelven sin llegar a juicio.



