En agosto, si tenés una cuenta en el BBVA y no reparaste en el mail que te mandaron, vas a notar algo diferente: el mantenimiento mensual de la Cuenta Premium subió de $66.900 a $81.000. El costo de cada extracción en cajeros de la red Banelco quedó unificado en $6.700 por operación. Y las condiciones para que esos costos te los “perdonen” se volvieron bastante más exigentes.
Puede sonar a letra chica bancaria de todos los meses. No lo es. Estamos hablando de un ajuste de más del 20% en el costo de mantenimiento de una de las cuentas más usadas en el país. Y agosto no está lejos: ya es tiempo de entender qué cambia, quiénes quedan exentos y qué podés hacer si el banco no te avisó como la ley manda.
Qué cambia exactamente desde el 1° de agosto
Según la tabla de comisiones publicada por el propio BBVA, los cambios más relevantes para clientes individuales son estos:
- Cuenta Premium: mantenimiento mensual pasa de $66.900 a $81.000.
- Extracciones en cajeros Banelco y otras redes: costo unificado de $6.700 por operación.
- Bonificación total del mantenimiento: solo si acreditás haberes con un ingreso neto mensual mínimo de $300.000 en el BBVA.
- Bonificación del 50%: si tus consumos mensuales con tarjeta del banco se ubican entre $1.500.000 y $2.499.999.
En simultáneo, el Banco Provincia actualizó el costo de reposición de tarjeta de débito por pérdida o deterioro: pasó de $7.500 a $10.000, un aumento del 33%.
Quiénes no pagan: las excepciones que el banco no siempre te explica
Antes de cualquier decisión, conviene conocer las excepciones. Pueden aplicarte a vos:
- Cuenta Sueldo: Por normativa expresa del Banco Central, esta cuenta es gratuita. Sin cargo por mantenimiento y sin costo por extracciones. Si tu empleador te acredita el sueldo en el BBVA, no deberías pagar ningún mantenimiento. Si lo pagás, reclamá.
- Sistema Extra Cash: Las extracciones realizadas por este método no tienen comisión.
- Jubilados y pensionados con haberes de ANSES: La regulación del BCRA los protege: la acreditación de haberes previsionales no debe generar costo de extracción.
Lo que el banco está obligado a avisarte antes de cambiarte las condiciones
Este es el punto que menos conoce el cliente bancario promedio: el banco no puede cambiar las comisiones de un día para el otro. El Banco Central establece que las entidades financieras deben comunicar cualquier modificación en las condiciones con 60 días corridos de anticipación. La notificación tiene que llegar por el mismo canal que usaste para relacionarte con la entidad: home banking, correo electrónico o correo postal.
Si el banco modificó las condiciones sin notificarte en tiempo y forma, tenés un reclamo válido. Podés presentarlo ante el propio BCRA a través de su sistema de reclamos en línea, y también ante la Dirección de Defensa del Consumidor de tu provincia. No necesitás abogado para iniciar esa presentación: es gratuita y el banco tiene la obligación de responder.
Tus opciones si las nuevas condiciones no te convienen
- Pedí el cambio a Cuenta Sueldo si tenés haberes acreditados. Es tu derecho legal y no tiene costo. No es un favor del banco.
- Verificá si la bonificación te aplica. Si tu consumo mensual en tarjeta supera $1.500.000, podés acceder a la bonificación del 50% del mantenimiento.
- Cambiá de banco. El traslado de cuenta bancaria es gratuito y el banco no puede cobrarte comisión alguna por el cierre. Las cajas de ahorro en pesos son portables.
- Revisá tu resumen actual. Muchos clientes pagan mantenimiento de Cuenta Sueldo creyendo que no tienen alternativa. La tienen, y el banco debería haberla informado al momento de abrir la cuenta.
Los bancos son muy precisos cuando te explican los beneficios de sus productos. Son mucho más silenciosos cuando ajustan los costos. La diferencia entre el consumidor que paga lo que le cobran y el que paga lo que corresponde es, casi siempre, una sola cosa: saber qué dice la norma.
Si detectás que tu banco te está cobrando comisiones que no corresponden o que no te notificó los cambios con la anticipación que exige el BCRA, podés escribirme. A veces un reclamo bien fundado alcanza para recuperar lo que te descontaron de más.

