Llega el invierno y, con él, las facturas más altas. Y también, puntual como el frío, una modalidad de estafa que se perfeccionó año tras año y que apunta a los que más necesitan ese descuento que nunca existe: jubilados y adultos mayores que ven una publicidad en Facebook prometiendo el 40% de reducción en su boleta de Ecogas, hacen click y terminan con la cuenta bancaria vaciada en minutos.
No es un caso aislado. La Unidad Fiscal de Investigación de Delitos Informáticos documentó denuncias formales que acumulan decenas de millones de pesos robados mediante esta modalidad. Lo que me preocupa es que la mecánica de la trampa sigue siendo la misma: simple, efectiva y casi imposible de detectar si no la conocés de antemano. Cubrí en detalle un caso reciente de esta estafa con el nombre de Ecogas. Esta guía te enseña a reconocer el patrón en cualquier empresa de servicios públicos.
Cómo funciona la trampa, paso a paso
La estafa arranca siempre igual: una publicidad en Facebook o Instagram, con el logo de la empresa de servicios (Ecogas, EPRE, AYSAM, Litoral Gas), una imagen de factura y un texto que promete un descuento del 30% o 40% para jubilados, pensionados o “usuarios con buen historial de pago”. Parece oficial. No lo es.
- Hacés click en el anuncio y te redirige a un chat de WhatsApp con un supuesto “representante oficial” de la empresa.
- El operador te pide que instales una aplicación para “verificar tu identidad” o “activar el beneficio”. Esa app es de control remoto: una vez instalada, el delincuente ve tu pantalla y maneja tu teléfono a distancia.
- Con acceso al dispositivo, vacían cuentas bancarias, solicitan préstamos a tu nombre, modifican claves y bloquean el acceso al homebanking antes de que puedas reaccionar.
Existen variantes: llamados telefónicos no solicitados donde se identifican como técnicos de la empresa, o videollamadas de WhatsApp en las que el “empleado” pide que le muestres la pantalla para “verificar datos”. El objetivo es siempre el mismo.
Lo que las empresas ya confirmaron oficialmente
Ecogas, Litoral Gas, AYSAM y las distribuidoras eléctricas lo dijeron explícitamente en comunicados oficiales: ninguna empresa de gas, agua o electricidad tramita descuentos, subsidios ni beneficios a través de redes sociales, WhatsApp o llamados no solicitados. Si alguien te contacta por esos canales prometiendo una reducción en tu boleta, es un estafador. Sin excepciones.
Seis señales de alerta para no caer
- Publicidad en redes con logo de empresa de servicios: es falsa. Las empresas no usan Facebook para otorgar beneficios individuales a usuarios.
- Te piden instalar una aplicación: nunca instales nada que te indique un desconocido. Si una app pide permiso para ver tu pantalla, cerrá todo de inmediato.
- Te piden un código que llegó por SMS: ese código es el token de seguridad de tu cuenta bancaria. Darlo es abrir la puerta de tu dinero.
- Urgencia y presión: “el beneficio vence hoy”, “necesitamos verificar ahora o pierde el descuento”. Los estafadores construyen sobre la urgencia emocional.
- Te proponen una videollamada para “verificar identidad”: el personal técnico se identifica en persona, con credencial física, no por WhatsApp.
- El número no es el oficial de la empresa: verificá siempre en el sitio web oficial antes de responder. Ecogas: ecogas.com.ar. AYSAM: aysam.com.ar. EPRE Mendoza: epremendoza.gov.ar.
Qué hacer si ya caíste en la trampa
- Llamá al banco de inmediato. Pedí el bloqueo de la cuenta y la reversión de operaciones fraudulentas. Cuanto antes lo hagas, mayores son las chances de recuperar el dinero.
- Cambiá todas tus contraseñas desde un dispositivo diferente al comprometido.
- Denunciá en la Fiscalía de Delitos Informáticos de tu provincia. En Mendoza podés hacerlo ante el Ministerio Público Fiscal o en la comisaría más cercana.
- Presentate en Defensa del Consumidor si el banco no revirtió las operaciones: tenés derecho a reclamarle a la entidad financiera la custodia de tus fondos.
El banco puede ser responsable aunque vos hayas dado los datos
Este es el punto que más sorprende a las víctimas: la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor y la normativa del Banco Central sobre protección de usuarios financieros obligan a las entidades a implementar medidas de seguridad razonables. Si fuiste manipulado mediante engaño (ingeniería social) y el banco no actuó con rapidez al notificarlo, tiene responsabilidad en el daño.
La jurisprudencia argentina es clara: el engaño que anula el consentimiento libre puede tornar nulas las operaciones fraudulentas, incluyendo préstamos sacados a tu nombre sin tu voluntad real. No resignes el dinero sin antes consultar.
Si recibiste un contacto sospechoso usando el nombre de una empresa de servicios o ya fuiste víctima de esta modalidad, podés escribirme. El tiempo es clave para recuperar el dinero y el banco tiene la obligación de responder.



