Ecografía ginecológica, $30.000. Ecografía mamaria, $30.000. “Lo sentimos, no recibimos OSEP: se ha procedido al corte de crédito hasta la regularización de la deuda.” Y al final del mensaje, la pregunta que lo dice todo: “¿Le gustaría gestionar un turno de manera particular?”

Eso es lo que recibió esta semana una afiliada de OSEP que necesitaba dos estudios. Los tiene cubiertos — en teoría. Descuenta religiosamente todos los meses del bono de sueldo. Y sin embargo, el prestador no la atiende porque OSEP le debe plata. La afiliada no tiene ningún conflicto con el prestador: es rehén de un problema que no es suyo. Puede pagar de su bolsillo y esperar el reintegro, que demora y generalmente no cubre el valor real. O puede ir a otro prestador — si es que hay convenio y hay turno. Esa es la realidad de OSEP en 2026.
Una ecuación que no cierra para el afiliado
Cada mes, a más de 400.000 mendocinos les descuentan OSEP del bono de sueldo sin preguntarles nada. No pueden elegir otra obra social, no pueden irse, no pueden optar. Son afiliados cautivos. Y mientras el descuento sube año tras año, lo que reciben a cambio se achica: coseguros cada vez más caros, prestadores que cortan la atención, medicamentos de enfermedades crónicas que pierden cobertura y turnos que no existen. Pagás más, recibís menos, y no te podés ir.
En mayo de este año, el directorio de OSEP oficializó en el Boletín Oficial un nuevo aumento de las cuotas y aranceles. El nuevo esquema implica para miles de trabajadores estatales hasta un 20% más de descuento, con prestaciones cuestionadas y una judicialización creciente: cada vez más afiliados tienen que ir a la Justicia con amparos para conseguir tratamientos, medicamentos o estudios que la cobertura debería garantizar sin trámite.
Los coseguros siguen la misma lógica. Según los valores oficiales de la propia obra social actualizados a febrero de 2026, una consulta médica común en prestadores privados cuesta $7.000 de coseguro, y una consulta de guardia $8.800. A eso se suman los “plus” que muchos profesionales cobran por fuera, porque OSEP paga valores atrasados. El afiliado termina pagando dos y tres veces por una atención que ya le descontaron del sueldo.
Medicamentos crónicos: del 100% al laberinto
En febrero, OSEP “reordenó” la cobertura de medicamentos ambulatorios. La cobertura general quedó en el 40% (29% para los de menor valor terapéutico según su propio criterio). Algunos medicamentos para enfermedades crónicas llegan al 70%. El 100% quedó reservado solo a los casos donde una ley específica lo impone, o a quienes logren ser admitidos en un Plan Especial — previa auditoría médica, planillas, historia clínica y espera.
El ejemplo lo dio la propia institución: la metformina — medicación básica de miles de diabéticos — mantiene el 100% únicamente para los registrados en el Plan Especial de Diabetes. El resto, a pagar el 60% de su bolsillo. El paciente crónico, que necesita su medicación todos los meses de su vida, quedó atrapado en un sistema de trámites y auditorías para acceder a lo que antes era un derecho directo. Y cuando ni el trámite alcanza, queda el amparo judicial: los reclamos por medicación oncológica no entregada ya son una constante — tratamientos de quimioterapia interrumpidos que solo aparecen cuando interviene un juez.
Prestadores que se bajan, afiliados que quedan en el aire
Del otro lado, los prestadores — médicos, clínicas, centros de diagnóstico — denuncian que OSEP paga valores bajos y tarde, y acumula deudas millonarias informadas en la propia Legislatura provincial. El resultado es predecible: muchos suspenden o limitan la atención de afiliados, cobran plus o directamente cortan el crédito, como le pasó a la afiliada de esta nota. El Círculo Médico de Mendoza lo documentó con precisión: los valores que OSEP paga por las prestaciones son tan bajos que gran parte de los prestadores suspendió o limitó la atención, y los pacientes deben pagar un plus o atenderse de manera particular. En el medio, el afiliado, que no debe nada a nadie y sigue descontando todos los meses.
Una caja que nadie controla, pagada por trabajadores que no pueden irse
La pregunta que el Gobierno provincial no responde es de fondo: ¿adónde va la plata? OSEP maneja una masa enorme de aportes obligatorios con conducción designada políticamente y sin que los afiliados — los verdaderos dueños de esos fondos — tengan voz en las decisiones. Mientras sube lo que se descuenta y baja lo que se presta, falta transparencia sobre el uso real de los recursos. Los trabajadores públicos de Mendoza merecen saber, peso por peso, en qué se gasta lo que les descuentan compulsivamente cada mes.
Qué puede hacer el afiliado hoy
Mientras damos esa pelea de fondo, el afiliado no está indefenso. Todo recorte de cobertura, negativa de medicación o falta de prestación se reclama primero por escrito ante OSEP, con constancia de recepción. Si la respuesta no llega o no alcanza — especialmente cuando está en juego medicación crónica u oncológica — la vía del amparo judicial es rápida y los jueces vienen acogiendo estos reclamos. En el Estudio analizamos cada caso y preparamos el reclamo. Escribinos por WhatsApp al +54 261 661 8544.
Dr. Mario Vadillo — Defensa del Consumidor y del Usuario — Mendoza

