Aumentos diferenciados: la excusa perfecta para discriminar por edad
La Resolución 202/2025 habilita a las prepagas a discriminar los aumentos entre planes y franjas etarias. Según la teoría oficial, esto permitiría ajustar mejor los costos, haciendo que los planes más caros absorban mayores incrementos. Pero la realidad dice otra cosa: lo que veremos será un golpe directo a los afiliados más grandes, que son los que más gastan en salud y menos margen tienen para cambiarse de cobertura.
Dado que los costos médicos generales afectan a todos los planes por igual, segmentar por edad es una estrategia para modificar la pirámide etaria del sistema. En otras palabras, los afiliados más longevos, quienes más necesitan del servicio, serán empujados a darse de baja por no poder afrontar los aumentos, dejando a las prepagas con un universo de clientes más jóvenes y rentables.
El mercado de la salud necesita reglas, no vía libre para los abusos
Si de verdad se busca un mercado de prepagas más eficiente y competitivo, la solución no es solo liberar precios. También es fundamental reforzar los controles sobre competencia, defensa del consumidor y lealtad comercial para evitar que las empresas se pongan de acuerdo para fijar aumentos artificiales o expulsar afiliados con mayor carga prestacional.
Además, la Superintendencia de Salud debería tener un rol más activo, garantizando que los afiliados que llevan años pagando su cobertura no sean víctimas de maniobras de expulsión encubierta. La desregulación sin supervisión es un salvavidas de plomo para los consumidores.
La normativa vigente protege a los afiliados mayores de 65 años
Si bien la nueva resolución permite aumentos diferenciados, no modifica lo establecido en la Ley N° 26.682, que protege a los afiliados mayores de 65 años con más de 10 años de antigüedad en su prepaga. Según el Artículo 12 de la normativa vigente:
A los usuarios mayores a sesenta y cinco (65) años que tengan una antigüedad mayor a diez (10) años en una de las entidades comprendidas en el artículo 1º de la presente ley, no se les puede aplicar el aumento en razón de su edad.
Esto significa que las prepagas no pueden aumentar la cuota de afiliados mayores de 65 años solo por su edad, siempre que hayan permanecido en la misma empresa por más de una década. Sin embargo, en la práctica, muchas empresas intentan eludir esta normativa con aumentos encubiertos, recategorizaciones de planes o restricciones en las prestaciones, lo que refuerza la necesidad de controles más estrictos por parte de la Superintendencia de Salud.
Para aquellos que se vean afectados por incrementos en sus cuotas en violación de esta normativa, es clave conocer sus derechos y presentar un reclamo formal ante la empresa de medicina prepaga. Se recomienda realizarlo por carta documento, correo electrónico oficial o nota presentada en mesa de entrada con copia sellada.
Modelo de Reclamo por Aumento de Cuota por Edad:
Destinatario: [Nombre del Responsable Legal de la Prepaga]
Afiliado: [Nombre y Apellido], DNI N° [Número], afiliado N° [Número]
Domicilio: [Dirección] – [Ciudad] – [Provincia]
Correo Electrónico: [Correo Electrónico]
Hechos:
En los últimos meses, he observado un incremento significativo en la cuota mensual de mi plan de salud basado exclusivamente en mi franja etaria. Esta práctica es discriminatoria y contraviene el Artículo 12 de la Ley N° 26.682.
Prueba:
Adjunto comprobantes de pago de las últimas tres cuotas mensuales.
Petición:
- Exijo la revisión y corrección inmediata del aumento aplicado conforme a la normativa vigente.
- Reclamo la devolución de los importes cobrados en exceso desde la implementación del aumento indebido.
- Requiero una respuesta formal dentro de los próximos 10 días hábiles. Su rechazo o silencio será interpretado como negativa, dando lugar a reclamos administrativos o judiciales.
Firma: [Firma del Afiliado]
Nombre Completo: [Nombre Completo]
Es fundamental que los afiliados conozcan sus derechos y accionen de manera rápida y efectiva para evitar abusos en la aplicación de los aumentos. Sin un control adecuado, la medicina prepaga corre el riesgo de convertirse en un privilegio exclusivo para quienes puedan pagar cuotas cada vez más altas.