Estas prácticas no solo reflejan una total falta de controles, sino también una visión retrógrada de la industria turística, que sigue utilizando a los animales como simples herramientas desechables. Este modelo, sostenido durante décadas, perpetúa el sufrimiento animal mientras se presenta como una experiencia única para los turistas.
La salida del Colegio de Veterinarios: una postura firme
El 15 de enero de 2025, el Colegio de Veterinarios de Mendoza anunció su desvinculación del Programa de Bienestar Animal en el Parque Aconcagua. Esta decisión se basó en la imposibilidad de garantizar condiciones dignas para los veterinarios que trabajaban en el parque. La falta de infraestructura básica, como agua, electricidad y alojamiento adecuado, sumada a las tensiones generadas por cuestionamientos públicos y la falta de apoyo institucional, llevó a esta drástica medida.

El retiro de los veterinarios no solo evidencia las deficiencias del programa, sino que también es un llamado de atención sobre la necesidad de un cambio profundo en la gestión del turismo de montaña en Mendoza. La continuidad de estas prácticas no solo afecta a los animales, sino también a la reputación de la provincia como destino turístico responsable.
Alternativas sostenibles: el camino a seguir
Es urgente replantear el modelo turístico del Aconcagua. En un mundo donde la sostenibilidad y el bienestar animal son prioridades crecientes, Mendoza tiene la oportunidad de liderar con soluciones innovadoras. Una de las alternativas más viables es que los turistas y escaladores se hagan responsables de llevar sus propios pertrechos, eliminando por completo la dependencia de animales para esta tarea. Esto no solo fomenta un turismo más ético, sino que también respeta la esencia de una verdadera hazaña personal.
Otra opción es contratar personas para realizar el transporte bajo condiciones laborales dignas y reguladas por ley. Este enfoque garantizaría empleo justo y promovería una economía local más inclusiva sin comprometer el bienestar animal.
Además, el uso de tecnologías modernas como vehículos eléctricos todoterreno, drones de carga o sistemas de transporte aéreo podría complementar estas soluciones, ofreciendo opciones sostenibles y eficientes para transportar equipos y suministros.
Establecer controles estrictos y garantizar el cumplimiento de normativas de bienestar animal será clave para proteger tanto a los animales como a los trabajadores involucrados, además de mejorar la experiencia turística y posicionar a Mendoza como un referente global en turismo ético y sostenible.
El futuro que debemos construir
El oscuro negocio de las mulas en el Aconcagua es una mancha en la gestión turística de Mendoza. La salida del Colegio de Veterinarios del programa es una prueba más de que este modelo es insostenible y necesita un cambio urgente.