El consumo privado cayó 2,2% en mayo de 2026. Es el sexto mes consecutivo en negativo. No sé cómo más decirlo para que deje de parecer un dato abstracto: son millones de familias que llegan cada vez más justas a fin de mes.
Ámbito y Perfil lo publicaron con datos concretos: el IVA real cayó 3% en mayo y acumula una baja del 2,3% en los primeros cinco meses del año. Las compras con tarjeta de crédito registraron una caída real del 3,5%. El patentamiento de autos cayó un 26,2% interanual. La carne vacuna lleva diez meses de retroceso, con una baja del 13%. ¿Qué miden esos números? El recorte de la vida cotidiana.
El ajuste que no aparece en el relato oficial
El discurso oficial dice que la inflación bajó y la economía se estabilizó. Ambas cosas son parcialmente ciertas. Pero hay algo que ese relato no cuenta: los precios bajaron del pico inflacionario, pero los ingresos de trabajadores, jubilados y familias de clase media nunca recuperaron lo que perdieron en 2024.
Con esa ecuación la gente consume menos. No porque no quiera. Sino porque no puede. La carne se saca de la mesa, el auto no se renueva, la médica de cabecera se reemplaza por la guardia pública.
Eso que se ve en los números también lo veo todas las semanas en mi estudio. El perfil de quien consulta ya no es solo el que tomó demasiados créditos: es el trabajador formal con sueldo promedio que, después de pagar préstamos, prepaga y alquiler, no le sobra nada.
Por qué el consumidor es el más vulnerable en este contexto
Cuando el poder adquisitivo cae, las familias quedan expuestas a tres trampas:
- Los créditos fáciles con tasas usurarias. Billeteras y apps aplican tasas de entre el 140% y el 3.000% anual, según alertó la Dirección de Defensa del Consumidor de Mendoza. Resultado: quiebras personales creciendo un 76%.
- El pago mínimo de la tarjeta. No cancela la deuda: la refinancia. Lo que empezó siendo $100.000 puede transformarse en $500.000 en doce meses.
- Los costos fijos que no paran. Desde julio las prepagas pueden subir sin límite. Las tarifas eléctricas se ajustan periódicamente. Ingresos que no alcanzan y costos fijos que no ceden.
Herramientas para quien no llega a fin de mes
- Revisá si los intereses superan los topes del BCRA. Si una tarjeta aplica tasas por encima del máximo legal, podés impugnarlos.
- No firmes refinanciaciones bajo presión. Pedí la propuesta por escrito y tomá tiempo para analizarla.
- Reclamá en Defensa del Consumidor. Es gratuito y puede detener una cobranza abusiva antes de que escale.
- La quiebra personal es un derecho, no una deshonra. El proceso de concurso civil existe para dar una segunda oportunidad real.
El consumo cae porque las familias no tienen para gastar. Eso no es un problema técnico: es un problema político. Detrás de cada punto porcentual hay una heladera que no se renovó, un médico al que no se fue, una zapatería que cerró.
Si estás atravesando una situación de deudas, escribime. A veces la primera conversación es la que cambia todo.
Fuentes: Ámbito | Perfil | MDZ Online

