Billetes y monedas sobre mesa - ahorro del 62% en factura de luz para usuarios con subsidio SEF junio 2026 Mendoza EPRE

Te depositan y te vacían: la estafa de la transferencia fantasma

Una transferencia entra a tu cuenta bancaria. No esperabas nada. El número es real, el movimiento figura en el homebanking, el saldo aumentó. Un rato después te llega un mensaje o una llamada: “me equivoqué, ¿me podés devolver el dinero?” Lo que parece un acto honesto es, en realidad, la primera movida de una estafa diseñada para vaciarte la cuenta. Se llama transferencia fantasma, está circulando activamente en Argentina y el Banco Central (BCRA) y la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) ya emitieron alertas públicas.

Cómo funciona el engaño paso a paso

El mecanismo es simple pero muy efectivo. El estafador inicia el contacto de una forma que no levanta sospechas: en lugar de pedirte datos o mandarte un link sospechoso, te manda plata. Eso desactiva tu alerta natural. Después viene el segundo paso: el pedido de devolución.

Lo que la víctima no sabe en ese momento es que el número de cuenta adonde se pide devolver el dinero es diferente al que hizo el envío original. Ese dinero que “devolvés” va directo al estafador. En algunos casos, el objetivo no es solo la devolución sino forzarte a interactuar: que ingreses al homebanking, que confirmes datos personales, que autorices alguna operación. El dinero enviado puede provenir de otra víctima de fraude —las llamadas “cuentas mula”— o ser el pretexto para que te pongas en contacto y bajés las defensas.

La trampa legal que pocos conocen

Acá está el nudo del problema desde el punto de vista jurídico. El artículo 784 del Código Civil y Comercial de la Nación establece el principio del pago indebido: si recibís dinero que no te corresponde, tenés la obligación de restituirlo. Los estafadores usan eso a su favor: te dicen que estás en una situación irregular si no devolvés, generan urgencia y, a veces, hasta amenazan con consecuencias legales.

Lo que no te dicen es que esa obligación de restitución existe, sí, pero hacia el verdadero titular de esos fondos y a través del canal correcto: el banco, no una cuenta que te indica un desconocido por WhatsApp o teléfono. Jamás devuelvas dinero inesperado a una cuenta distinta de la que lo envió. Eso no es honestidad: es caer exactamente en la trampa.

Qué hacer si recibís una transferencia que no pediste

  • No tocás el dinero. No lo gastes, no lo retires, no lo reenvíes a ninguna cuenta bajo ningún concepto.
  • Llamás a tu banco de inmediato. Reportá la transferencia no solicitada. Las entidades tienen protocolos para estas situaciones y pueden bloquear operaciones sospechosas vinculadas.
  • No le respondés al supuesto “remitente”. Cualquier comunicación la canalizás exclusivamente a través de tu banco, no con quien te contacta.
  • Guardás toda la evidencia. Capturas de pantalla del movimiento, del chat, de los números que te llamaron o escribieron. Eso es fundamental para la denuncia.
  • Hacés la denuncia formal. La UFECI recibe denuncias por ciberdelitos en denunciasufeci@mpf.gob.ar. También podés llamar al 0800-333-5384 (línea gratuita del Ministerio Público Fiscal) o acudir a la División de Delitos Tecnológicos de tu policía provincial.
  • Reclamo ante el BCRA. Si tu banco no resolvió el problema adecuadamente, podés elevar el reclamo directamente al Banco Central desde su sitio oficial.

Por qué esta estafa es especialmente peligrosa

A diferencia del phishing clásico, la transferencia fantasma no te pide que hagás clic en un link sospechoso ni que ingreses contraseñas en ningún sitio falso. Empieza con un movimiento bancario legítimo que aparece en tu propio homebanking. Eso le da credibilidad y baja tus defensas. La UFECI advierte que estas modalidades están evolucionando: lo que era una estafa simple hoy puede venir acompañada de ingeniería social sofisticada, presión temporal y amenazas de consecuencias legales.

El dato más preocupante lo aportan los especialistas en seguridad financiera: los intentos de apropiación de cuentas bancarias casi se triplicaron entre fines de 2024 y comienzos de 2026 en América Latina, según reportes de las propias entidades. Argentina, que logró reducir el fraude con cuentas mula en un 27% mediante cooperación entre bancos, sigue siendo un mercado objetivo para estos esquemas. La transferencia fantasma es una de las variantes más nuevas y en expansión.

Lo que veo en el estudio semana a semana

Llevo años atendiendo casos donde la primera reacción de la víctima fue la peor decisión posible: devolver el dinero, dar datos para “verificar identidad” o no llamar al banco hasta que ya era tarde. Esta estafa explota algo muy humano: el miedo a quedarnos con plata que no es nuestra. Pero la protección del consumidor empieza, precisamente, por no reaccionar con prisa ante situaciones diseñadas exactamente para que reaccionemos con prisa.

Si recibís una transferencia que no esperabas: parás, llamás al banco, y no hacés absolutamente nada más hasta que ellos te digan qué corresponde. Siempre. Sin excepciones.

Si fuiste víctima de esta u otra estafa bancaria y no sabés cómo proceder, podés escribirme. A veces hay más margen de recuperar lo perdido de lo que parece, pero el tiempo es un factor clave. No esperés.

Scroll al inicio
Consulta legal