Estantes de supermercado con productos de higiene y cosméticos

ANMAT prohibió cosméticos sin registro: estas marcas no podés usar

Cuando comprás una crema, un protector solar o un shampoo, asumís que alguien verificó que ese producto es seguro. En Argentina, ese alguien es la ANMAT. Y cuando la ANMAT prohíbe algo, el mensaje es claro: ese producto nunca debió estar en el mercado.

En los últimos días, el organismo publicó varias disposiciones que ordenan el retiro urgente de cosméticos que se comercializaban —en su mayoría a través de canales digitales— sin registro sanitario válido. No se trata de una infracción menor de etiquetado: hablamos de productos cuyo fabricante no pudo ser identificado por las autoridades y cuya composición no fue verificada por nadie.

Si compraste algo de las marcas Tan Orgánico, RE!, El Árbol, Aromas de la Tierra, LEAGUS COSMETICS o KERATIN LISS, lo que te cuento a continuación te importa.

¿Qué productos están prohibidos?

La medida más reciente es la Disposición ANMAT 3754/2026, publicada en el Boletín Oficial el 22 de junio de 2026. Por esa disposición, la ANMAT prohibió el uso, la venta, la publicidad y la distribución en todo el país —incluidos Mercado Libre, Instagram y cualquier plataforma online— de todos los lotes, tamaños y presentaciones de los productos de la marca Tan Orgánico. Los artículos alcanzados son:

  • Crema corporal autobronceante
  • Crema humectante extensora del color
  • Bruma facial autobronceante
  • Gotas autobronceantes
  • Mousse autobronceante
  • Gel exfoliante corporal
  • Crema facial autobronceante

El motivo es contundente: la ANMAT no pudo identificar al establecimiento responsable de fabricarlos. Sin fabricante identificable no hay manera de verificar las condiciones de elaboración, la calidad de los ingredientes ni el cumplimiento de las normas sanitarias vigentes. La prohibición rige hasta que los responsables regularicen la situación administrativa y sanitaria.

También están prohibidos, por disposiciones anteriores, productos de las marcas RE!, El Árbol y Aromas de la Tierra (Disposición ANMAT 94/2026), que incluían protectores solares, pastas dentales, desodorantes, jabones líquidos, cremas faciales, tónicos, mascarillas, shampoos, acondicionadores y perfumes. Y artículos capilares —shampoos, acondicionadores, baños de crema, alisadores y ampollas— de las marcas LEAGUS COSMETICS (Disposición 95/2026) y KERATIN LISS (Disposición 96/2026). En todos los casos, el denominador común es el mismo: sin registro sanitario, sin fabricante identificable, sin garantías.

¿Qué significa esto para vos?

Que si tenés alguno de estos productos en casa, lo mejor es no usarlos. No hay manera de saber qué contienen, en qué condiciones se fabricaron ni si sus ingredientes pueden causar daño.

La ANMAT no afirma que te vayan a perjudicar de manera inmediata. Dice algo más preocupante: que no puede garantizarlo. Y cuando el Estado dice eso, la respuesta del consumidor tiene que ser una sola: retirar el producto del uso.

Cómo verificar un cosmético antes de comprarlo

Con el auge del comercio digital, cualquier persona puede crear una cuenta en Instagram, subir fotos de cremas o suplementos y venderlos a miles de consumidores antes de que ningún organismo detecte la irregularidad. El control inicial no puede depender solo del Estado: también depende de vos. Estas son las cuatro verificaciones que recomiendo hacer siempre:

  1. Buscá el número de registro sanitario en el envase. Debe figurar en el etiquetado. Si no está, no comprés.
  2. Verificá ese número en el sitio oficial de la ANMAT (argentina.gob.ar/anmat). El sistema permite consultar si el registro existe y si corresponde al producto que te ofrecen.
  3. Desconfiá de precios muy bajos y canales informales. Muchos de estos productos circulan por cuentas sin domicilio claro, links de WhatsApp o influencers que no responden por lo que venden.
  4. Revisá periódicamente las alertas de la ANMAT en argentina.gob.ar/anmat/alertas. La lista se actualiza cada vez que aparece un nuevo producto prohibido.

¿Qué podés reclamar si ya compraste uno de estos productos?

Guardá el comprobante de pago. Tenés derecho a reclamar el reintegro del precio pagado. Si el producto te causó alguna reacción adversa o daño, la situación es aún más clara: hay una base legal sólida para iniciar una denuncia formal y reclamar la reparación correspondiente.

Las plataformas intermediarias —Mercado Libre, Instagram, sitios web que los comercializaban— también pueden tener responsabilidad en la cadena. La Ley de Defensa del Consumidor es clara: todos los integrantes de la cadena de distribución responden frente al consumidor damnificado.

La ANMAT actúa, y eso es un derecho que tenemos como sociedad. Pero el primer filtro sos vos: sabés buscar el registro, sabés cómo verificarlo y, si ya compraste algo que no debiste, sabés que tenés herramientas para reclamar.

Si compraste alguno de estos productos y querés saber cómo reclamar el reintegro o si tenés derecho a una indemnización por daños, escribime. El derecho del consumidor no empieza y termina en la compra: te acompaña también cuando algo sale mal.

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