El 9 de junio de 2026 el Gobierno nacional publicó en el Boletín Oficial la Resolución 12/2026 de la Secretaría de Coordinación de Producción. Derogó 58 normas vinculadas al comercio, la industria y los programas de consumo. Entre ellas, las que sostenían Ahora 12, Cuota Simple y Precios Cuidados. Tres programas que desde hace meses ya no funcionaban en la práctica, pero que ahora dejaron de existir también en el papel.
Como abogado del consumidor y ex diputado, me preguntan todos los días lo mismo: ¿y ahora qué? La respuesta corta es que perdiste herramientas. La larga es que la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor sigue vigente y hay derechos que nadie puede derogarte por resolución. Te los explico.
Lo que desapareció definitivamente
Quiero ser preciso sobre qué se fue con la Resolución 12/2026:
- Ahora 12: el programa que obligaba a comercios y entidades financieras a ofrecer cuotas sin interés en compras con tarjeta. Electrodomésticos, tecnología, indumentaria, turismo. La resolución eliminó las 30 normas que lo sostenían.
- Cuota Simple: el complemento de menor plazo para compras en cuotas sin recargo. También derogado.
- Precios Cuidados: el acuerdo de precios máximos que desde 2014 regulaba el valor de alimentos, artículos de limpieza e higiene personal. La Resolución 355/2022 y sus 19 modificaciones quedaron sin efecto.
¿Qué significa esto para el bolsillo? Que no hay ningún mecanismo de freno estatal sobre los precios de góndola. Y los números ya lo vienen mostrando: la canasta básica alimentaria acumula un 17,8% de suba en lo que va de 2026, según datos de la Ciudad de Buenos Aires. El pan fresco subió 7,84% solo en la primera quincena de junio. Las verduras acumulan alzas de hasta 13,64%. Sin el acuerdo, no hay ni siquiera la obligación de negociar entre el Estado y los proveedores.
El Gobierno sostiene que esas normas “habían perdido vigencia de hecho” y que derogarlas solo limpia el ordenamiento jurídico. Puede ser. Pero limpiar el papel no limpia la heladera de las familias que ya no encuentran los precios que encontraban antes.
Lo que la Ley 24.240 todavía te garantiza
Que el Gobierno haya disuelto esos programas no borra tus derechos como consumidor. La Ley 24.240 sigue siendo la base de tu protección:
- Precio visible y no engañoso: cualquier producto expuesto a la venta debe tener precio claro. Si en la góndola decía un valor y en caja te cobran otro, tenés derecho a pagar el menor (art. 10 bis de la ley).
- Prohibición de publicidad engañosa: si te ofertaron un precio y te cobraron otro, hay infracción. Podés denunciarlo ante Defensa del Consumidor.
- Derecho al reclamo gratuito: ante cualquier práctica abusiva, la Dirección de Defensa del Consumidor de tu provincia atiende sin costo.
- Daño punitivo: cuando la infracción es grave o reiterada, el art. 52 bis de la ley prevé multas ejemplares contra el proveedor, además de la reparación al consumidor.
- Contratos con información clara: si tomás un crédito en cuotas, el comercio o la entidad financiera está obligada a informarte el Costo Financiero Total (CFT) antes de que firmes cualquier cosa. Eso no se derogó.
Lo que podés hacer ahora mismo
- Comparar antes de comprar: usá las apps de los supermercados y el sitio preciosclaros.gob.ar del propio Gobierno para comparar precios entre locales.
- Guardá el ticket: si el precio cobrado no coincide con el exhibido en góndola, el comprobante es tu única prueba. No te vayas del local sin él.
- Reclamá en el momento: pedí hablar con el encargado. Dejá constancia del reclamo con tu nombre y la fecha.
- Denunciá si el error es sistemático: la denuncia en Defensa del Consumidor es gratuita y puede derivar en multa para el comercio.
- Para compras en cuotas: hoy el banco no está obligado a darte 12 cuotas sin interés, pero sí está obligado a informarte exactamente cuánto te va a costar cada cuota y el total. Exigí el CFT antes de firmar.
La desregulación no es neutra. Favorece a quien tiene más información y más poder de negociación. Eso, en casi todos los casos, no es el consumidor. Perdimos programas que, con todos sus defectos, funcionaban como un freno. Lo que nos queda ahora es la Ley de Defensa del Consumidor y el reclamo individual. Son herramientas reales, pero solo funcionan si las conocés y las usás.
Si tenés un reclamo concreto por precios incorrectos, cobros en exceso o cuotas que no te informaron bien, podés consultarme en mariovadillo.com.ar. Los derechos siguen ahí, aunque los programas ya no.

