Esta semana empezaron a llegar las boletas de junio. Y para muchos hogares argentinos, el número que aparece en pantalla o en papel es difícil de creer. No es solo que las tarifas hayan subido —que subieron—: el problema real es que el aumento tarifario coincide con el invierno, y en invierno el consumo se dispara. Ese es el doble golpe que las distribuidoras no te explican y que el Gobierno tampoco difunde demasiado.
Según datos publicados ayer por Infobae, el gasto en servicios públicos en el Área Metropolitana de Buenos Aires ya se acerca a los $300.000 mensuales si se suman luz, gas, agua y transporte. En Mendoza, los montos varían por distribuidoras distintas —EDEMSA para luz, Camuzzi y Gasnor para gas, AYSAM para agua—, pero la dinámica es idéntica: más consumo más tarifas más ajustadas equivale a facturas que antes parecían razonables y hoy ya no lo son.
Lo que subió en junio: los números concretos
Para este mes rigen los siguientes ajustes aprobados por el Gobierno nacional:
- Gas natural (red): aumento promedio del 2,81% en el cuadro tarifario.
- Electricidad (AMBA): suba promedio del 1,5% para clientes de distribuidoras.
- Agua corriente (AySA): incremento del 3% para los partidos del AMBA.
En términos porcentuales puede parecer menor. Pero esos números no incluyen el factor consumo. Un hogar que en marzo gastaba 30 m³ de gas para calefacción, en junio puede consumir 80 o 100 m³. Ese mismo hogar paga el mismo porcentaje de aumento, pero sobre una base que se triplicó. El resultado no es el 2,81% más: es una factura que puede ser tres, cuatro o cinco veces más alta que la de verano.
El factor que pocas veces te explican: el consumo invernal
El Gobierno diseñó el sistema de subsidios energéticos focalizados (SEF) con límites de consumo subsidiado que pueden resultar insuficientes justamente en el pico de invierno. Para electricidad, el tope subsidiado es de 300 kWh mensuales en meses de alta demanda (mayo a agosto). Para gas, los límites varían por zona. Lo que supere esos topes se factura a tarifa plena, que en algunos casos duplica el valor subsidiado.
El dato concreto: en el primer cuatrimestre de 2026, un usuario sin subsidio pagó en promedio $58.239 mensuales en electricidad y $50.995 en gas. Eso es más de $109.000 solo entre esos dos servicios, en meses donde el frío todavía no era extremo. En junio y julio, esos números escalan.
Quién tiene derecho a pagar menos
Si tu ingreso familiar no supera la Canasta Básica Total, o si sos jubilado/a con haber mínimo, o si sos beneficiario de AUH o AUE, tenés derecho a solicitar la tarifa social que reduce los cargos variables de manera sustancial. El mecanismo varía por servicio:
- Gas: solicitalo ante la distribuidora (Camuzzi o Gasnor en Mendoza) presentando documentación de ingresos.
- Luz: ante EDEMSA o la distribuidora local; también podés verificar si estás dado de alta en el Registro Único de Subsidios Energéticos en subsidios.argentina.gob.ar.
- Agua: ante AYSAM en Mendoza, con formulario disponible en las oficinas comerciales o en la web.
Si ya tenías subsidio y lo perdiste sin aviso, recordá que existe un mecanismo vigente para la reincorporación por errores del sistema o por cambio de situación —lo detallé en una nota reciente sobre el Régimen SEF.
Cinco cosas que podés hacer hoy
- Revisá que no te estén cobrando una categoría que no corresponde. Un error de categoría tarifaria puede significar pagar el doble. Pedí la reliquidación si el consumo declarado no coincide con el real.
- Verificá si calificás para tarifa social. Los criterios cambiaron este año. Aunque antes no calificabas, quizás ahora sí.
- Si no tenés medidor de gas actualizado, pedí una inspección. Muchos hogares pagan consumo estimado que está muy por encima del real.
- Ante una boleta que te parece errónea, presentá reclamo formal ante la distribuidora. Tenés derecho a respuesta en plazo. Si no te responden, el ENARGAS (gas), el ENRE (luz nacional) o el EPRE (luz en Mendoza) reciben denuncias.
- Si tenés dificultad de pago transitoria, consultá los planes de financiación. Varias distribuidoras ofrecen cuotas sin interés para deuda de un período.
Lo que no podés hacer es quedarte quieto mirando cómo se acumula la deuda. Una boleta impaga genera intereses de mora y, con el tiempo, corte del servicio. Pero una boleta reclamada en tiempo y forma puede corregirse.
El sistema tarifario argentino es complejo, cambia cada mes y tiene excepciones que pocas personas conocen. Mi trabajo como abogado del consumidor es precisamente ese: que esas excepciones dejen de ser un secreto guardado en resoluciones del Boletín Oficial.
Fuentes: Infobae, 21/06/2026 («El gasto en servicios públicos en el AMBA se acerca a los $300.000 por mes»); Boletín Oficial, Resolución ENARGAS 26/2026 (gas junio); Reporte de Tarifas y Subsidios #37 IIEP-UBA, abril 2026.
Si recibiste una boleta que no podés pagar o que te parece errónea, escribime. En muchos casos hay una solución legal concreta que todavía no exploraste.

