
La estrategia de las concesionarias: suspender y demorar
Recientemente, la Segunda Cámara de Apelaciones de Mendoza añadió un nuevo capítulo a esta saga judicial. El Tribunal resolvió suspender la ejecución de la sentencia hasta el 20 de febrero de 2025, fijando además una audiencia de conciliación para el 18 de diciembre. Este movimiento busca prolongar la resolución definitiva del conflicto relacionado con los autoplanes.
Pero cualquier posibilidad de conciliación debe cumplir con el artículo 54 de la Ley de Defensa del Consumidor, que establece que en acuerdos o transacciones de este tipo es obligatorio garantizar los intereses de los consumidores afectados. Además, la homologación de un acuerdo requiere de un auto fundado que justifique su contenido. En este caso, resulta difícil imaginar cómo podría pasarse por alto la contundencia de las pruebas presentadas para reducir lo cobrado de más o incluso hacer un acuerdo de saldo cero o de compensación recíproca de saldos, solo para beneficiar a las automotrices y administradoras de autoplanes.
Lo que está en juego
El caso ACIAR no solo busca reparar el daño económico a los titulares de autoplanes, sino también sentar un precedente contra prácticas abusivas en el mercado automotor. Permitir que este fallo sea diluido o conciliado sin respetar las pruebas presentadas pondría en riesgo la credibilidad del sistema judicial y los derechos de los consumidores.
Un llamado a la justicia
El desenlace de este caso es crucial no solo para los ahorristas mendocinos, sino también para los contratantes de autoplanes de todo el país. La demora en la ejecución de la sentencia evidencia una estrategia para debilitar el impacto de este fallo. Es fundamental que tanto el Ministerio Público Fiscal como la Cámara de Apelaciones prioricen la transparencia y los intereses de los afectados, respetando los fundamentos que hicieron de ACIAR un precedente histórico para los autoplanes.