Fachada del Congreso de la Nación Argentina - proyecto de ley anti-ludopatía apuestas online

El proyecto que podría borrar el 90% de tu deuda de tarjeta

Hay un proyecto de ley que genera consultas en el estudio y que todavía no llegó a la agenda mediática con la fuerza que merece. Se llama Desendeudamiento y reestructuración de deudas de las familias argentinas, fue presentado por el diputado Roberto Santiago del bloque Unión por la Patria, y si se aprueba, podría significar la quita del 90% del capital adeudado en tarjetas de crédito y préstamos personales para las familias de menores ingresos. Se estima que podrían beneficiarse más de 18 millones de personas.

Antes de seguir, debo ser claro: este proyecto no es ley todavía. Está en tratamiento en el Congreso y no tiene fecha de aprobación. Lo planteo porque la iniciativa existe, tiene sustento técnico real y merece que quienes podrían beneficiarse sepan de qué se trata. También porque el diagnóstico que la justifica es indiscutible, y si el proyecto no avanza, los problemas que describe van a seguir ahí de todas formas.

Qué propone el proyecto

El proyecto establece un régimen extraordinario de regularización de deudas para personas físicas. Sus puntos centrales son:

  • Condonación del 100% de los intereses punitorios, recargos y cargos por mora para todas las personas alcanzadas, sin importar el nivel de ingresos.
  • Condonación del 90% del capital adeudado para quienes tengan ingresos mensuales que no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales. Según datos del INDEC de abril de 2026, eso representa aproximadamente $4.409.304 mensuales.
  • Refinanciación del saldo restante en hasta 36 cuotas, con una tasa que no podrá superar el 50% de la tasa BADLAR.
  • Para quienes superen ese umbral de ingresos, también se contemplan opciones de refinanciación en condiciones más razonables que las actuales del mercado.

Las deudas incluidas son las de tarjetas de crédito y préstamos personales con fecha de origen hasta el 31 de diciembre de 2025. Quedan excluidas las obligaciones alimentarias, deudas impositivas, créditos hipotecarios y prendarios. Una vez publicada la ley en el Boletín Oficial, habría un plazo de 90 días para adherirse al régimen.

¿A quiénes alcanzaría?

El proyecto apunta a personas clasificadas en las categorías 2, 3, 4 y 5 de la Central de Deudores del Banco Central. Son personas con cuotas impagas, en mora, en seguimiento especial, en situación irrecuperable. No son malos pagadores por vocación: son, en la mayoría de los casos, personas que tomaron créditos con tasas nominalmente altas, enfrentaron algún evento de vida inesperado y vieron cómo la deuda original se multiplicaba por los intereses punitorios.

El universo es enorme. Más de 18 millones de argentinos. Y entre ellos, miles de mendocinos con deudas en tarjetas o préstamos que hoy se sienten fuera del sistema financiero sin haber querido estarlo.

Por qué este proyecto va en la dirección correcta

Llevo años atendiendo consultas de familias atrapadas en el mismo ciclo: tomaron crédito a tasas que en algunos casos superaron el 150% anual, cayeron en mora por un problema puntual y vieron cómo su deuda se multiplicaba mes a mes. El capital original era manejable. Lo que se tornó impagable fueron los intereses punitorios acumulados sobre una base que también seguía creciendo.

Este proyecto reconoce esa realidad. Distingue el capital de los accesorios y propone que no puede haber una solución de mercado para un problema que el propio mercado generó. La quita del 100% de intereses punitorios, en particular, es difícil de objetar técnicamente: en muchos contratos vigentes, esos recargos representan entre el 70% y el 80% del total adeudado. Cobrarlos hasta el final solo tiene sentido para la entidad financiera.

Si el proyecto se aprueba, va a ser un antes y un después para millones de familias argentinas. Por eso espero que avance y que no quede cajoneado en las comisiones del Congreso.

Qué podés hacer hoy, sin esperar al Congreso

Si estás en una situación de deuda que se volvió impagable, no esperes una ley que todavía no existe. Hay herramientas disponibles ahora mismo:

  • Verificá si la deuda está prescripta. Para tarjetas de crédito, el plazo de prescripción es de tres años desde la última cuota impaga. Si la deuda es más antigua y no hubo interrupción del plazo, puede que ya no puedan demandarte.
  • Pedí el detalle de la deuda por escrito. Capital, intereses compensatorios, punitorios y cargos, discriminados. En muchos casos, al revisar, una parte importante del total es interés sobre interés, que es impugnable judicialmente.
  • Solicitá mediación en Defensa del Consumidor. El servicio es gratuito. Muchas entidades aceptan negociar cuando hay un organismo oficial de por medio, porque el costo de un juicio también les pesa.
  • Si ya estás siendo demandado, contestá. No dejes que el expediente corra en rebeldía. El juez puede revisar las tasas aplicadas y reducirlas si las encuentra abusivas, como ocurre en muchos fallos recientes.

El proyecto de Santiago va en la dirección correcta. Ojalá avance. Pero mientras el Congreso debate, las deudas no se detienen. Conocer los derechos que ya existen y saber usarlos es la mejor protección disponible hoy.

Si estás atrapado en una deuda de tarjeta o préstamo que parece imposible de pagar, podés consultarme. En muchos casos la situación tiene más salida de lo que parece, sin necesidad de esperar ninguna ley nueva.

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