Lo publicó en mayo de 2026 el Instituto Argentina Grande (IAG) y lo reprodujeron desde Perfil hasta medios del interior: las cuotas de medicina prepaga acumularon un aumento del 417% desde que asumió Javier Milei, contra una inflación acumulada del 293% en el mismo período. Subieron casi el doble que los precios generales. Y la consecuencia directa tiene un número concreto: 742.000 argentinos se dieron de baja en sus planes de salud en los últimos dos años.
No es una estadística para leer y dar vuelta la página. Son 742.000 personas que hoy dependen exclusivamente del sistema público de salud. El mismo sistema que ya atiende a más de 10 millones de argentinos sin ningún tipo de cobertura privada y que enfrenta sus propios desafíos de financiamiento. Cada vez que alguien se da de baja en la prepaga, no “elige otra opción”: en la mayoría de los casos, simplemente se queda sin atención o la posterga hasta que el problema se agrava.
Los números que el Gobierno no pone en el centro
El mecanismo de actualización de prepagas está atado a la inflación de dos meses atrás, pero el resultado acumulado es contundente:
- Entre enero y mayo de 2026, las cuotas subieron 13,5% en el AMBA y 13,2% en el promedio nacional.
- En julio de 2026 se confirmaron nuevas subas de hasta 2,3% para Swiss Medical, Sancor Salud, Avalian y Medifé.
- Desde diciembre de 2023, el aumento acumulado es del 417% frente a una inflación del 293%: las prepagas crecieron 124 puntos por encima de los precios.
- La caída de empleo formal —aproximadamente 206.000 puestos perdidos en el período— impacta directamente en la cobertura de obra social, reduciendo el universo de personas con acceso a salud privada mediante aporte patronal.
El resultado: la cobertura total de salud en Argentina bajó del 67,5% de la población en el segundo trimestre de 2023 al 65,4% en el mismo período de 2025. Son 2,1 puntos porcentuales que representan millones de personas desplazadas hacia el sistema público.
¿Qué derechos te quedan si ya no podés pagar?
Si el aumento te dejó al límite o ya no podés afrontar la cuota mensual, esto es lo que necesitás saber:
- No te pueden dar de baja automáticamente por una cuota impaga. La Ley 26.682 (Marco Regulatorio de Medicina Prepaga) exige un proceso previo con plazos definidos. Una baja abrupta sin notificación fehaciente es recurrible.
- Podés pedir un cambio a un plan de menor costo. La empresa está obligada a ofrecerte alternativas. No tenés que elegir entre pagar lo que no podés o quedarte sin cobertura.
- Si tenés obra social, podés derivar el aporte a la prepaga. Muchos trabajadores en relación de dependencia tienen esta opción sin costo adicional significativo o con un pequeño complemento.
- El cambio de plan no puede imponerte períodos de carencia para prestaciones ya cubiertas. Si la empresa intenta aplicar carencias al bajar de categoría, es una práctica abusiva que podés impugnar.
- Los aumentos superiores a lo autorizado son revisables. El Ministerio de Salud de la Nación tiene competencia para controlar los incrementos. Aunque el control fue laxo en los últimos dos años, la herramienta legal existe y puede activarse por vía judicial.
El problema de fondo que nadie quiere nombrar
Lo que estamos viendo no es solo una cuestión de precios: es el resultado directo de la desregulación de un sector que, por su naturaleza, no puede funcionar con la lógica del mercado puro. La salud no es un bien prescindible. Nadie “elige” no tener cobertura médica como quien elige no ir al cine.
Como ex diputado y abogado del consumidor lo digo con claridad: el Estado tiene la obligación de intervenir cuando el funcionamiento de un mercado produce este nivel de exclusión. La Ley 26.682 fue pensada precisamente para evitar que la medicina privada se convierta en un lujo. Si 742.000 personas perdieron su cobertura de salud en dos años, esa ley no se está cumpliendo.
Las prepagas no son empresas de entretenimiento. Gestionan un bien esencial. Y el Estado que mira para otro lado mientras medio millón largo de personas queda sin acceso a la salud no está desregulando: está incumpliendo su función más básica. (Fuentes: Instituto Argentina Grande, Pausa, iProfesional, Perfil, El Economista, adnsur — mayo/junio 2026.)
Si tu prepaga te aumentó de forma desproporcionada, intenta darte de baja en forma irregular o te niega prestaciones, escribime. Hay herramientas legales concretas para defenderte sin necesidad de resignarte.

