CABA aprobó el rescate para deudas: 35% de tasa y 24 cuotas

El jueves 19 de junio de 2026, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó con 42 votos a favor y apenas 8 abstenciones la Ley de Desendeudamiento Familiar y Personal. No lo viste en primera plana, pero es la noticia de consumidor más importante de la semana: por primera vez, un organismo legislativo argentino aprobó un programa concreto para que personas sobreendeudadas puedan refinanciar sus deudas de tarjetas y préstamos a condiciones humanas. La pregunta inevitable es: ¿y el resto del país, cuándo?

Lo digo desde Mendoza, donde semana a semana recibo en mi estudio familias que llegaron al límite. Deudas de tarjetas con tasas del 80% o 90% anual, billeteras virtuales que cobran punitorios del 140% y más, estudios de cobranzas que llaman tres veces por día. La mora en los créditos familiares llegó al 12,1% en abril de 2026, el nivel más alto en más de dos décadas. Más de 5 millones de argentinos no pueden pagar sus deudas. La crisis no respeta jurisdicciones. Pero la solución legislativa, por ahora, solo llegó a Buenos Aires.

Qué dice la ley y cómo funciona

La ley, impulsada por el diputado porteño Leandro Santoro y aprobada por casi todos los bloques —la excepción fue La Libertad Avanza—, crea el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal. El Banco Ciudad será el organismo responsable de otorgar los créditos. Las condiciones principales:

  • Tasa de interés máxima: 35% anual. Una diferencia abismal frente al 80%-90% que cobran actualmente bancos y tarjetas, y los porcentajes astronómicos de algunas billeteras virtuales.
  • Plazo mínimo: 24 cuotas, con posibilidad de extenderse según la situación del deudor.
  • El crédito sirve para cancelar o refinanciar deudas existentes con entidades reguladas por el Banco Central, contraídas hasta el 1° de junio de 2026.

Quiénes pueden acceder y quiénes quedan afuera

Para calificar al programa, hay que cumplir todos estos requisitos simultáneamente:

  • Estar registrado en la Central de Deudores del BCRA en Situación 2 (atraso de 60 a 90 días) o Situación 3 (atraso de 90 a 180 días), con corte al 1° de junio de 2026.
  • Ingresos familiares mensuales inferiores a 10 salarios mínimos (equivalente a $3.678.000 pesos al momento de la aprobación).
  • Que las cuotas de deuda representen más del 30% de los ingresos del hogar.
  • Tener domicilio real en la Ciudad de Buenos Aires con al menos dos años de antigüedad.

Quedan excluidos quienes tengan más de un inmueble, propietarios de autos de menos de cinco años salvo que se usen para trabajar, y titulares de embarcaciones, aeronaves o bienes suntuarios registrados. La ley también incluyó una línea especial para emprendedores y trabajadores no registrados con deudas con el Banco Ciudad, administrada por Ciudad Microempresas.

Aclaro algo importante: la ley todavía debe ser promulgada por el jefe de gobierno Jorge Macri. Hasta que eso ocurra, no tiene efecto práctico. Si se promulga, el Banco Ciudad deberá reglamentarla para que la gente pueda presentarse.

¿Y Mendoza? ¿Y el resto del país?

Si vivís en Mendoza, esta ley todavía no te alcanza. El programa es exclusivo para residentes porteños. Pero el movimiento se está extendiendo: varias provincias ya lanzaron o están analizando programas similares, según datos de Diario Neuquino.

Para los mendocinos y el resto del interior, los caminos disponibles hoy son estos:

  • Banco Nación: Lanzó esta semana un programa de refinanciación de deudas en mora con plazos de hasta 10 años, disponible en todo el país. Si tenés deudas con el Nación, pedí información en cualquier sucursal o por el homebanking.
  • Defensa del Consumidor de Mendoza: Ofrece mediación y conciliación gratuita entre consumidores y entidades financieras antes de cualquier acción judicial. Es gratuita, evita los tribunales y muchas veces logra quitas importantes. Usala antes de firmar cualquier refinanciación privada bajo presión.
  • Proyecto de Rescate Financiero mendocino: El senador provincial Mauricio Sat presentó un proyecto análogo en la Legislatura provincial que propone mediaciones, refinanciaciones sustentables y auditoría de obligaciones abusivas. El antecedente porteño debería ser el empuje que faltaba.

Mientras la ley llega, no cedas ante la presión

El antecedente de la Ciudad de Buenos Aires es importantísimo porque demuestra algo que siempre sostengo: las deudas de los consumidores no son un problema individual de irresponsabilidad, son un fenómeno social que requiere respuesta política. Un Estado que mira para otro lado mientras las financieras cobran tasas del 3.000% anual no está cumpliendo su función.

Mientras eso cambia, recordá:

  1. No aceptés refinanciaciones bajo presión telefónica. Pedí todo por escrito antes de firmar nada.
  2. Exigí el detalle discriminado de la deuda: capital, intereses ordinarios, punitorios y comisiones por separado. Los intereses sobre intereses son muchas veces nulos o reducibles judicialmente.
  3. Los estudios de cobranza no son la Justicia. Pueden intimidarte, pero no tienen poder de embargo ni secuestro sin sentencia judicial firme.
  4. Hay vida después de la deuda. La quiebra personal existe, es un derecho, y bien asesorada puede ser un nuevo comienzo.

Buenos Aires dio el primer paso legislativo. Ahora Mendoza y la Nación deben seguirlo. No como un favor, sino como la obligación que el Estado tiene con los ciudadanos más vulnerables de la relación financiera.

Si estás atravesando una situación de sobreendeudamiento en Mendoza y no sabés qué opciones tenés, podés escribirme. Muchas veces, el primer paso para salir es entender que lo que te están cobrando, en buena parte, no corresponde.

Fuentes: Infobae (19 de junio de 2026); ANDigital; Ambito.com; Diario Popular; BCRA Central de Deudores.

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