Una multa vieja no siempre se puede cobrar. Si pasó demasiado tiempo, puede haber prescripto. Te explico.
Qué es la prescripción
La prescripción significa que, pasado cierto plazo sin que el Estado reclame válidamente, pierde la posibilidad de exigirte el pago de la infracción. Es una garantía: las multas no pueden quedar colgando para siempre.
La notificación también importa
Si nunca te notificaron en forma, o te notificaron tarde y eso te impidió defenderte, tenés un argumento de peso. A veces uno se entera de una multa recién cuando le frenan un trámite: ahí hay que revisar cuándo y cómo se notificó.
Cómo saber si tu multa prescribió
- Fijate la fecha de la infracción y cuánto tiempo pasó.
- Revisá si hubo algún acto válido que haya interrumpido ese plazo (una notificación en regla, por ejemplo).
- Tené en cuenta que el plazo de prescripción varía según la jurisdicción: cada provincia o municipio tiene el suyo. No se puede asumir el mismo plazo en todos lados.
Importante
La prescripción no opera sola: hay que plantearla ante la autoridad. Si te están reclamando una multa vieja, no la pagues sin antes revisar si todavía te la pueden exigir. En muchos casos, ya no.
Esta guía es orientativa; los montos y plazos varían según la jurisdicción y se actualizan con frecuencia. Para tu caso concreto, consultá con un profesional.



